Todavía recuerdo aquellos tiempos, no hace mucho, en que me conectaba a Internet con un módem de 56K, por la línea telefónica. Hecho de menos aquel ruido que hacía al conectarse, y esa lentitud que te obligaba a pasarte tardes enteras para conseguir poco.
Hoy en día con el ADSL uno se puede viciar mucho más
y no tiene por qué perder tanto tiempo en cargar las webs.
Para recordar esos viejos tiempos, os muestro de dónde provenían aquellos extraños ruidos.
Vídeo visto en Paranoias.
No hay entradas relacionadas.