Hace 10 días que no escribo nada. No sé, no tengo nada interesante que decir. No uso nuevos programas, los que uso son buenos en lo suyo. Sigo usando GNU/Linux, no lo he dejado a un lado. Hoy he cambiado mi instalación de ArchLinux por el nuevo Ubuntu 9.10. Que los arch-fanboys me perdonen, pero necesito un sistema que funcione siempre de manera simple, no me importa no poder cambiar todas las configuraciones del sistema. He visto lo que había y he regresado a los orígenes.
Hoy he probado por primera vez la versión final de Ubuntu Karmic Koala (después de tener un mal sabor de boca con la alpha4). La verdad es que los de Canonical han hecho un excelente trabajo para dejar (¡¡por fin!!) un sistema que de buenas a primeras sea bonito. Ya hablé en su día que las cosas entran por los ojos, y Karmic entra bastante bien. Atrás quedaron los estereotipos de Linux=Feo. Ya no hay necesidad de recurrir a Compiz para demostrar que detrás de Linux existe una idea de diseño clara, que GNU/Linux también puede destacar por su belleza, aparte de otras cosas que todos conocemos.
Es algo que se ha ido buscando a través de las versiones, y por fin parece que lo conseguiremos: Un escritorio de diseño profesional, personalizable y que sirva para que el usuario use el sistema operativo de una forma eficiente, sin hacerle perder tiempo en sus sencillas tareas.
Si tienes alguna idea que te gustaría que comentase aquí, dilo en un comentario. Mientras tanto iré pensando sobre qué puedo escribir.....
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