Tenía pensado escribir una breve opinión acerca de lo poco que me gusta el nuevo entorno de escritorio que ofrecerá Gnome 3.0, pero mientras lo iba escribiendo me he dado cuenta de que la culpa no es de los desarrolladores sino mía como usuario.
El haber aprendido a manejar un ordenador usando Windows deja muchas secuelas a la hora de cambiar de aires (MacOSX, GNU/Linux y demás). Como usuario he adquirido unos esquemas básicos de cómo tiene que se un escritorio, y según la compañía Microsoft, el escritorio tiene que tener: una barra en la parte inferior de la pantalla con un menú donde se accede a los programas, documentos y lugares importantes del sistema; iconos para manejar las ventanas; iconos de programas (inicio rápido); un reloj junto a la bandeja del sistema e iconos en el escritorio. La barra inferior se puede cambiar de lugar. Para acceder a los archivos siempre hay que pasar por el Explorador de archivos, a no ser que estén en la lista de recién usados.
El explorador de archivos también marcó sus esquemas: Barras superiores para manejar archivos, un panel lateral con información y accesos rápidos a los lugares importantes (Mi PC, Mis documentos, etc.) y visualización de iconos mediante ficheros.
Y yo me pregunto ahora, ¿cuántos de esos esquemas han sido rotos? Según parece pocos, pero vayamos por partes. Apple siempre rompe esquemas, o eso dicen. Su barra inferior (dock) no rompe mucho el esquema sino que añade funcionalidad a algo que antes estaba desaprovechado. Con el dock, MacOSX unifica el manejo de las ventanas y los accesos rápidos a los programas de una manera más que interesante y sobre todo eficiente. En mi opinión, si hay que llenar un importante espacio de la pantalla con una barra, al menos que sea para algo útil, ¿no? MacOSX incorpora una barra superior permanente que incorpora la barra de herramientas del programa que se esté usando, la bandeja del sistema y demás complementos. ¿Cuando usasteis por primera vez una Mac no os llamó la atención esa barra? Eso significa que rompieron el esquema. Además, Finder le muestra al usuario que no es necesario navegar entre los archivos para encontrar algo y poder abrirlo.
Y ahora vamos con el entorno Gnome. Al ser un entorno libre, ofrece libertad al usuario para hacer prácticamente todo lo que quiera. Podría decirse que esa libertad es la que rompe con todos los esquemas. Se pueden tener tantos paneles (barras) como se quiera, o no tener ninguno. En ellos se pueden incorporar complementos que te informen del tiempo atmosférico, la temperatura de los componentes internos o información de la canción que estás escuchando. La verdad es que estos complementos también se pueden hallar para Mac y no se si para Windows también. las ventanas se pueden manejar mediante botones o dejarle el trabajo a Compiz Fusion para liberarse de ellos. Es curioso que Gnome "copia" las dos barras de Mac, superior e inferior. Como he dicho antes, al tratarse de un escritorio que dota al usuario de un gran margen de actuación, puede aplicar a su escritorio su propia concepción de escritorio.
Compiz Fusion es conocido por sus efectos chulos, pero no nos damos cuenta del gran abanico de opciones que nos ofrece a la hora de usar el entorno de escritorio. Usar las esquinas de la pantalla para ejecutar acciones como mostrar el escritorio o mostrar todas las ventanas abiertas es una característica que comparte con MacOSX. Además se puede añadir un plagio del dock maquero (Avant Window Navigator) para conseguir las mismas funcionalidades.
Al final lo que tenemos es un intento de los programadores por suplir las carencias de los diferentes entornos de escritorio mediante programas externos, con el fin de conseguir un entorno que proporcione la máxima eficiencia y facilidad de uso. En el caso de los escritorios usados en las distribuciones de Linux esta tarea es más fácil, desde el punto de vista del usuario, porque dispone fácilmente de muchas alternativas libres que puedan complementar/suplir características necesarias en un escritorio.
Y para terminar esta extensa opinión, quería comentar brevemente el propósito del nuevo entorno visto en Gnome 3.0. Si tenéis la oportunidad de probar la versión prematura disponible, os daréis cuenta de esa nueva función que permite acceder a todos los escritorios o crear nuevos, junto con programas recientes y una búsqueda inteligente. Es una especie de Gnome-Do enmarcado con el Muro de escritorios de Compiz Fusion. La mezcla puede gustar o no, pero parece ser que los desarrolladores de Gnome quieren demostrar que también saben romper esquemas. Para ello creo que quieren hacer ver al usuario que no tiene que limitarse a interaccionar con un sólo escritorio, sino con todos los que desee; que en Gnome también se accede a los archivos fácilmente y que puede disfrutar de todo esto gratis y bajo GNU/Linux.
En los próximos meses veremos cómo se hace realidad el nuevo concepto de escritorio Gnome y si Windows 7 rompe esquemas también.
PD: Siento no poder hablar de KDE por falta de experiencia. No he estado suficientemente tiempo usándolo como para poder compararlo y ahora mismo no me acuerdo de sus ventajas e inconvenientes. Si algún usuario quiere comentar algo sobre KDE puede libremente en los comentarios.
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